Barrera química

Una vez realizadas las medidas de saneamiento tales como:

• Eliminar las goteras y fuentes de humedad.

• Cambiar las canalizaciones en mal estado.

• Cambiar las piezas de madera que por haber sido atacadas no son resistentes o su refuerzo mediante implantes especiales (resinas. Etc.).

• Cerramiento de grietas y hendiduras con cemento para impedir el paso de los termes.

• Destrucción de los túneles de paso (chimeneas) construidas por los termes.

• Drenajes que corrijan las filtraciones. 

Procederemos al tratamiento químico tanto del terreno y muros como de la madera. En el caso de las termitas subterráneas, al no conocer si el termitero se encuentra bajo el suelo de la edificación o en el exterior de ésta, debemos realizar tratamientos químicos de forma tal que impidan el acceso de los termes a la madera, tanto estructural como ornamental, es decir que debemos crear barreras protectoras de insecticida en el suelo, en los muros y en la madera.

El tratamiento es muy complejo, no tanto a la hora de elegir el tratamiento como a la de detectar donde está produciéndose la actividad de las termitas realmente (que no puede observarse a simple vista normalmente, por lo que requiere unos conocimientos de la estructura del edificio considerables). 

Se recomienda seguir 4 pasos:

"Instalar barreras mecánicas, de materiales que no puedan atravesar las termitas (cemento, metal. Etc); conviene también eliminar restos de humedad cerca de las estructuras, ventilar el área infestada e inspeccionar la estructura totalmente;

"Instalar barreras químicas / tratar el suelo, aplicando los productos químicos citados a todo lo largo del interior y exterior de los cimientos, de forma que se produzca una barrera impenetrable;

"Tratar los cimientos, aplicando los productos químicos plaguicidas dentro de las grietas de las bases que rodean el edificio, o dentro de los tabiques huecos que rodean una columna o viga de madera;

"Tratar la madera con las mismas sustancias químicas, para eliminar las termitas existentes y protegerla contra futuros ataques. Es el tratamiento final y complementa los tres anteriores. Se realiza mediante tratamiento a presión sobre toda la madera de pisos y techos, con lo que consigue penetrar en las capas interiores de la madera (que no se produce si se efectúa sólo una pulverización superficial).

Subir
Diseño Web Domestika